Siete aceites de Jaén, distinguidos con los Premios Internacionales Mario Solinas
Excelencia
En total, son once los aceites andaluces galardonados en esta edición. Oro Bailén se alza con el premio al mejor envasador.
Este jueves se entregan en Madrid los premios internacionales a la calidad del aceite de oliva Mario Solinas. Entre los galardonados, siete aceites de Jaén, once andaluces en total. En esta edición, una almazara china se ha alzado con un primer premio en la categoría de pequeño productor.
La calidad también se mide en la cantidad y, en este caso, quien vuelve a destacarse en la categoría de envasadores es la empresa Aceites Galgón 99, que, con su marca Oro Bailén, sigue acumulando reconocimientos. El último, el primer premio de la categoría de envasadores del Concurso Internacional Mario Solinas, el más importante del mundo por su organización, por el volumen de producción, por el jurado y el número de participantes de todo el mundo.
De los 20 premios otorgados en esta edición por el Consejo Oleícola Internacional (COI), once son para aceites de oliva extra andaluces y, de ellos, 7 de Jaén. Oro Cánava, de Jimena, consigue un segundo premio al mejor frutado verde medio; la almazara de El Porrosillo, Olivasur Natural, logra un tercer premio a los pequeños productores de calidad; y, como finalistas, vuelven con excelentes frutados verdes el El Alcázar de Baeza, Picualia de Bailén y El Balcón del Gudadalquivir, de la sociedad cooperativa San Felipe, también baezana.
Entre los andaluces, destaca una cooperativa sevillana, Oleoestepa, que logra el primer premio al frutado verde medio; hay un segundo premio para la aldea granadina de Acula y dos aceites más de Baena y Priego de Córdoba distinguidos con un tercer premio y otro como finalista.
En este último concurso que organiza el Consejo Oleícola Internacional han participado más de 120 empresas, de ellas casi la mitad son españolas, una treintena son de Túnez, doce marroquíes, 9 portuguesas y sorprende que, de las dos empresas chinas que se han presentado a esta última edición del Mario Solinas, una de ellas se haya alzado con el primer premio a los pequeños productores.
El premio fue instaurado en 1993 como homenaje al profesor Mario Solinas, quien desempeñó un papel crucial en el desarrollo del primer método científico para la evaluación organoléptica del aceite de oliva virgen.