La "pesadilla" del agua contaminada en El Condado de Jaén puede llegar a su fin
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Los vecinos de El Condado de Jaén siguen esperando con impaciencia poder beber con seguridad agua de sus grifos. Hasta el momento han tenido que depender de camiones cisterna que abastece a los 13 núcleos de población afectados por la contaminación del agua por trihalometano: un gas que se genera cuando el cloro actúa sobre la materia orgánica durante el proceso de depuración.
Para conseguir un estado óptimo del agua, no sólo ha hecho falta limpiar la estación depuradora y purgar las tuberías, sino que se ha tenido que trasvasar agua de otro pantano, del Guadalmena, al que abastece a estas poblaciones, el Dañador. En total la prohibición de beber agua afecta a una población que ronda los 20.000 habitantes de esta comarca de Jaén.
Los siete alcaldes de la zona seguirán exigiendo que se construya de emergencia una nueva depuradora después de presentar hace unos días una denuncia contra la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, organismo responsable de la depuración del agua.
Por el momento, muchos cruzan los dedos y esperan que la pesadilla del agua y del trihalometano acabe ya.