El esparto de Úbeda se sube a las pasarelas de moda
JÁEN
En el taller de la familia Blanco, volamos con sus alfombras hasta el siglo XI. Se trata de la quinta generación de unos artesanos de Úbeda que se resisten a que se pierda una forma de hacer alfombras con el esparto como protagonista.
Una vez recogido el esparto, se cuece, machaca y se hacen las hebras. Cada hora trenzan ocho metros de esta fibra vegetal, y cada metro cuadrado de alfombra requiere entre 180 y 200 metros, así que echen el cálculo. Se invierten entre seis o siete días de trabajo para elaborar una de las magníficas alfombras ubedíes, cuya fabricación rescató su abuelo tras muchos años en el olvido.
Aquí todo se hace a mano. Trabajo duro que "sangra", que ha generado muchos puestos de trabajo y que ha quitado "mucha hambre en la zona", dicen.
Los trabajos de la familia Blanco han llegado hasta la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, trajes hechos de esparto que han subido a la pasarela. Su producción abarca numerosos artículos: bolsos, bisutería, pamelas, sombreros, persianas, cestas, zapatillas y hasta objetos de uso decorativo como son los animales elaborados en pita y a tamaño real.