Campillo de Arenas se vuelca en sus fiestas de moros y cristianos
JAÉN
Este domingo ha sido el momento álgido de la fiesta con la recreación de la reconquista de la imagen de la Virgen de la Cabeza por las tropas cristianas. El pueblo entero se vuelca en sus fiestas.
La localidad jiennense de Campillo de Arenas celebra este fin de semana las tradicionales recreaciones de las batallas entre Moros y Cristianos en el marco de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Cabeza.
El punto culminante de la festividad ha tenido lugar este domingo con la escenificación de la reconquista de la imagen por parte de las tropas cristianas, tras sucederse diversas avanzadillas en la Plaza del Pueblo. La representación conmemora de forma lúdica y teatral el antiguo carácter de este municipio como zona de frontera e influencia estratégica durante las épocas medieval e islámica.
Campillo de Arenas desempeñó un papel clave como territorio fronterizo entre el reino cristiano de Jaén y el reino nazarí de Granada, un poso histórico que nutre las costumbres y la identidad local. "Campillo de Arenas fue pueblo frontera entre el reino cristiano de Jaén y el reino nazarita de Granada, entonces también cogen esa importancia nuestra historia y nuestras costumbres", han destacado participantes del bando moro durante los actos.
La narrativa festiva arrancó en la jornada del sábado, cuando el bando moro tomó el control de la patrona. "Anoche nos quedamos de madrugada con la imagen y los cristianos quieren arrebatárnosla. Y nosotros intentamos luchar, luchar y luchar para que no nos quiten nuestra patrona, que hoy por lo menos la tenemos en nuestras manos", explicaban desde las tropas moras antes del desenlace de la batalla.
Por su parte, los representantes del bando cristiano hicieron frente a la pérdida inicial de la imagen para organizar el contraataque final. "Ayer sufrimos una terrible avanzadilla, los moros nos arrebataron a la Virgen, pero bueno, hoy hemos montado un campamento, hemos sitiado el castillo árabe y vamos a reconquistar a la Virgen", señalaban los combatientes cristianos previa a la victoria final y la posterior procesión de la patrona por las calles del