Investigadores tras las huellas de los incendios para esclarecer sus orígenes
¿ACCIDENTAL O PROVOCADO?
Los agentes ambientales especializados en esta tarea comienzan su trabajo incluso antes de que el fuego se haya apagado. El 70 % son intencionados o producto de la negligencia.
Antes de que se apaguen las llamas de un incendio forestal ya comienza otro trabajo muy diferente: averiguar dónde empezó el fuego y, sobre todo, qué lo provocó. Los agentes medio ambientales especializados analizan las huellas que dejan las llamas para reconstruir el incendio y determinar si fue accidental o provocado.
Un equipo de Canal Sur ha seguido con detalle a un equipo de agentes que rastrean el camino de las llamas para encontrar su origen. Y es que donde nosotros vemos únicamente restos quemados, ellos buscan información. El estado de los materiales, las marcas dejadas por las llamas o la dirección en la que avanzó el fuego permiten ir recorriendo el camino en sentido contrario hasta aproximarse a su origen. Así lo explica Begoña Fernández, una de las agentes de Medio Ambiente dedicadas a este trabajo en Andalucía.
Localizada la zona de inicio, comienza la segunda parte: encontrar la causa. Instalaciones eléctricas, fuentes de calor, restos y muestras se analizan para descartar hipótesis y determinar si detrás del incendio hubo un accidente o una acción intencionada. Son algunas de las hipótesis que barajan, añade su compañero Rubén Gil, también agente medioambiental especializado en la investigación de incendios forestales.
La negligencia o la intencionalidad como causas acaparan el 70 % de los incendios. Los fuegos accidentales están en torno al 12 %. Y las causas naturales apenas llegan al 8 %. Reconstruir lo que ocurrió puede ser determinante para evitar que vuelva a suceder.