La humillación de verse obligados a vivir encerrados en sus propias casas
ANDALUCÍA
Las personas con movilidad reducida reclaman medidas para no vivir limitadas a la ayuda de otros
Casas sin ascensor, aceras sin tramos accesibles y poca sensibilidad social hacen más difícil su vida
Que el edificio donde vives carezca de ascensor es algo habitual y poco relevante para las personas sanas. Pero cuando se tiene una discapacidad o simplemente la movilidad se ve reducida a causa de los años o las enfermedades, la cuestión cobra muchísima importancia.
En varias ciudades de Andalucía se han llevado a cabo hoy demostraciones de lo difícil que resulta para muchas personas moverse por las calles o simplemente salir y entrar de su casa como cualquier otro ciudadano. Su reivindicación busca una aplicación más rápida, amplia y humanitaria de la Ley de Accesibilidad, poco aplicada aún a pesar de los años que lleva en vigor. Las asociaciones de personas con movilidad reducida piden que se cambie la ley y se incrementen las ayudas a las comunidades de vecinos para que se adapten los edificios a sus necesidades.