Piden 4 años de prisión para el dueño de los dos mulos que causaron un accidente mortal en Huelva
Tribunales
En el suceso, ocurrido en la carretera entre Rociana del Condado y Bonares, murió una joven de 25 años al colisionar su vehículo con dos equinos que habían invadido la carretera.
La Fiscalía de Huelva ha solicitado la pena máxima, cuatro años de prisión, por presuntos homicidio por imprudencia grave y por un delito de lesiones por imprudencia grave para el único acusado por el accidente mortal que costó la vida a una joven de 25 años el 17 de abril de 2024, tras colisionar su vehículo contra dos mulos en la carretera que une Rociana del Condado con Bonares.
En el siniestro, que se produjo cuando los mulos del acusado invadieron la carretera, murió Fuente Clara Cabrera y resultó herida la madre de la joven.
El escrito del Ministerio Público subraya la «absoluta dejadez y extrema despreocupación» del acusado, que ya que había sido denunciado en numerosas ocasiones. Esta pena se suele pedir para personas que hayan provocado accidentes por conducir bajo los efectos de la droga o el alcohol. Pero es la primera vez que se pide para alguien que no estaba en el lugar de los hechos.
Según recoge el escrito de acusación de la Fiscalía, se considera al acusado presunto autor de un homicidio por imprudencia grave y un delito de lesiones por imprudencia grave, y se pide para él cuatro de prisión por "la infracción más gravemente sancionada" y la inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo relacionado con animales equinos por tiempo de seis años.
Además, la Fiscalía solicita una indemnización de 86.484,01 euros por el fallecimiento de la joven para la madre y padre, y 24.709,72 para el hermano. Además, se pide el abono a la progenitora de 7.280.5 euros por las lesiones y 2.664,01 euros por las secuelas del accidente. Asimismo, se solicita 7.120 euros por el valor del vehículo.
La Fiscalía señala en su escrito que el acusado, que ya fue condenado en 2019 por maltrato animal, en el momento del accidente era propietario de unas instalaciones destinadas a la explotación ganadera, picadero y guardando animales equinos, en El Corchito, en Bonares. Además, se señala que el acusado adquirió los dos mulos en 2021.
El escrito precisa que las instalaciones en las que se recogían a los dos mulos implicados en el accidente, "adolecía de las más mínimas exigencias, medios de seguridad, materiales e infraestructuras aptas para asegurar que los animales no pudieran escapar de las mismas", toda vez que se señala que estas "se encontraban paralelas y a escasos metros de la vía A-484".
El escrito incide en que el acusado era "conocedor" de todas estas circunstancias y "obviaba gravemente las más elementales normas de cuidados, vigilancia y guarda". Asimismo, la Fiscalía indica que "no existía una malla o mecanismo que supusiera un impedimento para los mulos, siendo el cierre posterior de dicho cercado, por donde los animales salieron, un cerramiento rudimentario con inefectiva disposición de hierros y chatarras, sin anclajes ni sujeción con configuración segura".
Así, el 17 de abril de 2024, a las 21,35 horas, recoge el escrito, los animales "escaparon por la parte trasera de la finca, que solo estaba tapada con chatarra diversa a muy escasa altura", y se dirigieron hacia la A-484, ya que había una zona de barbecho donde solían pastar.