Monseñor Santiago Gómez Sierra ha estado en "Gente de Andalucía" donde destaca la idoneidad de la marisma para acoger a la multitudinaria asamblea.
El obispo ha detallado el proyecto para albergar peregrinos durante todo el año.
La aldea de El Rocío ha vivido este domingo uno de sus momentos más solemnes con la celebración de la misa de Pentecostés. Una ceremonia que, por segundo año consecutivo, se ha trasladado a una nueva ubicación junto a la marisma, un emplazamiento espacioso que ha recibido el respaldo definitivo de las autoridades eclesiásticas. En una entrevista concedida a los micrófonos de "Gente de Andalucía", de Canal Sur Radio nada más concluir el acto, el obispo de Huelva, Monseñor Santiago Gómez Sierra, ha calificado la celebración de "preciosa" y ha confirmado la idoneidad de este espacio para el futuro de la romería.
"Es un día grande para la Iglesia y celebrada aquí, a los pies de la Virgen del Rocío, en este templo de luz y de naturaleza que es la marisma, todo ello es un lenguaje de Dios que ayuda a levantar nuestros corazones", ha manifestado el prelado, visiblemente satisfecho por el desarrollo de la eucaristía.
Al ser preguntado por el cambio de ubicación, que deja atrás las estrecheces del tradicional Real de la aldea, Gómez Sierra ha sido tajante al avalar el recinto actual: "Era necesario, porque ya en el Real, con tantas hermandades filiales, no lucían todos los simpecados; era un poco apretado todo aquello. Aquí hay mucho más espacio y más expansión". Asimismo, el obispo ha subrayado que "la asamblea era muy numerosa y muy devota, que es lo más hermoso que tiene la misa", abriendo la puerta a que este cambio se consolide de forma definitiva: "Es el segundo año y yo creo que ya se ha visto que es un lugar idóneo".
Más allá de los días grandes de la romería, el Obispado de Huelva y el Ayuntamiento de Almonte han sellado una alianza estratégica para dotar a la aldea de una nueva infraestructura social y religiosa: la Casa Diocesana de Espiritualidad y Peregrinación.
Monseñor Gómez Sierra ha explicado que se trata de una iniciativa conjunta que dotará a El Rocío de una "casa de acogida de peregrinos" con una identidad muy definida y diferenciada del ambiente festivo de las sedes rocieras tradicionales. "Tiene esa marca especial o ese tono especial de una casa de oración, de recogimiento, que es distinta de una casa de hermandad", ha aclarado.
El objetivo principal de la Diócesis es desestacionalizar la actividad de la aldea y ofrecer un punto de encuentro para los fieles durante los doce meses del año. "No solamente en la romería, porque ahí hay quizá otro ambiente, sino durante todo el año, ya que El Rocío es un centro de peregrinación de muchos cristianos los fines de semana y durante toda la semana", ha indicado el obispo. Según ha concluido el prelado, el centro estará destinado a todo aquel que quiera "retirarse, rezar, recogerse y, en este marco tan maravilloso y a los pies de la Virgen, poder disfrutar de unos días de descanso y de espiritualidad".