La cerámica, actividad para fomentar las relaciones sociales
HUELVA
Un grupo de mujeres de la localidad onubense de Cartaya ha hecho del modelado del barro una excusa para desarrollar su creatividad, pero también para cultivar la amistad.
Tenían inquietudes artísticas, tenían ganas de salir de casa aunque sólo fuese para hablar de lo humano y lo divino y sólo les faltaba alguien que les ayudase a desarrollar sus habilidades creativas. Así nació la Asociación de Amigas y Amigos de la Cerámica de Cartaya.
Son más de treinta las alumnas de Ana. Sí, alumnas, en femenino, porque en el grupo sólo hay dos hombres. La cerámica se ha convertido en el hilo narrativo de una especie de relato colectivo de superación personal.
Espacio de aprendizaje y relación, lugar de creación e integración, terapia contra la soledad o simple placer de crear belleza con las manos. Así entienden estas mujeres su afición y dedicación a la cerámica, una de las expresiones artísticas más antiguas, que en la mayoría de los casos adopta la forma de objetos de uso cotidiano.