La Tarasca abre los días grandes del Corpus de Granada
Desfile
Con un vestido diseñado por Yolanda Ubago y maquillaje y peluquería de Beatriz Escañuela. Ha recorrido las calles del centro entre sonrisas y con el bullicio propio de esta tradicional procesión.
La ciudad de Granada ha acogido este miércoles el desfile de la Tarasca, el tradicional maniquí de mujer subido a un dragón que todos los años anuncia la llegada de los días grandes de las fiestas del Corpus enfundada en un modelo que refleja las tendencias de la moda. Los más madrugadores han descubierto muy temprano el secreto mejor guardado, el vestido de la Tarasca, que a las 9 de la mañana ya lucía espléndida en medio de la plaza del Carmen. Después, Yolanda Ubago, autora del vestido y Beatriz Escañuela, responsable del peinado y el maquillaje han recibido un reconocimiento en el salón de plenos del Ayuntamiento.
En esta ocasión, la Tarasca ha hecho un guiño a Isabel la Católica con un diseño color mantequilla, uno de los favoritos de la reina, en crepe de 300 gramos y una regia cola de 8 metros, con bordados metálicos imitando dibujos de la Alhambra y granadas en ambar, y luciendo pelo rizado y oscuro. Ha sido un desfile por las calles del centro lleno de color, donde los más pèqueños disfrutan mucho. Y que cada año nos lanza el mensaje de que nos esforcemos en que el bien siempre debe ganar sobre el mal.
El desfile de La Tarasca es una de las citas más singulares de las celebraciones enmarcadas en el Corpus Christi de la capital nazarí. La emblemática imagen se erige cada año en alegoría del triunfo de la belleza sobre lo monstruoso, o del bien sobre el mal.
El desfile ha contado con el acompañamiento de los gigantes y cabezudos, así como de las charangas La Yunka, Vaso Largo y Llena Que Nos Vamos, además de la animación a cargo de Activasur.