El narcotráfico, uno de los delitos con más presencia en los juzgados andaluces
Granada
Así lo ha destacado el presidente del TSJA durante su discurso de apertura del nuevo año judicial en Andalucía. Del Río ha pedido respeto institucional para el juez: "Tildarlo de parcial termina calando".
El narcotráfico se ha convertido en uno de los delitos con más presencia en los juzgados andaluces, según ha destacado el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, durante la apertura del nuevo año judicial en la comunidad.
En su discurso, en la sede del TSJA en Granada, Del Río ha reclamado "respeto institucional" al poder judicial porque el "estribillo de tildar de parcial al juez" termina calando en la sociedad, es "devastador" y uno de los síntomas, dice, "más preocupantes del actual deterioro institucional".
También se ha referido también al momento que vive Ceuta, una "compleja crisis y problemática humanitaria, social y política, con sus propias y singulares respuestas" que afecta al funcionamiento de la justicia, lo que obliga, ha dicho, a adoptar medidas de refuerzo y a mantener la vigilancia sobre la evolución de la situación. Así, ha trasladado su respaldo a los profesionales del ámbito judicial y al conjunto de la población ceutí, y ha dedicado también parte de su discurso a alertar sobre la "excesiva tensión institucional", de la que tampoco escapa el sistema judicial: "Jueces y fiscales que toman decisiones incómodas pasan a ser actores políticos, señalados y deslegitimados. Igual ese es el objetivo que se pretende: procurar autocensura antes que obediencia", ha dicho.
En su opinión, cuando cada resolución judicial se presenta como "una conspiración o una maniobra partidista", la independencia de los tribunales se va "vaciando por dentro". No se rompe, ha dicho, el Estado de derecho de un golpe, "se le quita oxígeno poco a poco, hasta que deja de imponer respeto". Se trata, ha continuado, de "un método: presionar todo, todo el tiempo. La apuesta es clara: obtener resultados rápidos, aunque el precio sea debilitar instituciones que tardan décadas en construirse. Es una política del presente absoluto, sin demasiada preocupación por el después".
Del Río considera "saludable y legítimo" criticar las resoluciones judiciales, "pero no deslegitimar la justicia, desacreditar a los jueces y etiquetar su trabajo como el de personas alineadas estratégicamente con opciones políticas determinadas", porque una cosa es cuestionar jurídicamente una resolución y otra cuestionar la independencia de quien la dicta.
"Ese mensaje, ese estribillo de tildar de parcial al juez termina calando en la sociedad, es devastador y uno de los síntomas más preocupantes del actual deterioro institucional", ha señalado tras admitir no obstante que en algunos casos existen "disfunciones censurables o criterios socialmente discutibles o no compartidos", de ahí que abogue por la autocrítica. Tras precisar que en cualquier caso el ordenamiento jurídico cuenta con vías para su corrección, ha asegurado que los jueces hacen en general un trabajo "serio y responsable".
Durante el acto, al que ha asistido el nuevo consejero de Justicia, Manuel Gavira, el presidente del TSJA se ha referido al hecho de que la cartera de Justicia aglutine además las de Turismo, Desregulación y Administración Local para considerar que puede quedar "desdibujada" la Justicia en Andalucía, la comunidad con "mayor complejidad judicial" del país, aunque esto, ha precisado, "no es óbice alguno para desconfiar del futuro".
El nuevo año judicial se inicia, ha recordado, con la transformación de las estructuras judiciales (tribunales de instancia) -y el añadido en Andalucía de la oficina judicial para tribunales colegiados-, una implantación que está resultando "difícil" y que no ha permitido aún salir de una justicia "colapsada y lenta", con un horizonte de "inquietud e inseguridad".
La puesta en práctica de esta reforma estructural, que está revelando "disfunciones y dificultades" en la organización diaria, es, dice, el mayor reto de este nuevo año judicial, lo que requiere, entre otras cuestiones, de una mejora de la distribución y asignación de tareas, funcionarios y letrados de la administración y de un impulso procesal de oficio para evitar retrasos en la tramitación judicial, además de una actitud proactiva de los jueces.
Ha defendido también que el juez no puede quedar "totalmente al margen" de la tramitación procesal, por lo que debe saber integrarse en el nuevo entorno organizativo y cambiar rutinas. Junto a ello, ha considerado vital la digitalización y el Plan de Infraestructuras Judiciales de Andalucía, a cuyos responsables políticos ha instado a redoblar el esfuerzo en algunos traslados "urgentes", como los de lo Penal de Algeciras (Cádiz) o la sede de Estepa (Sevilla).
Junto a Del Río, en el acto también ha intervenido la fiscal superior de Andalucía, Ana Tárrago, quien además de repasar la situación actual de Ceuta, ha recordado que la Ley de Eficiencia del Servicio Público de Justicia entró en vigor hace un año sin alcanzar de momento sus objetivos, por lo que la justicia "sigue siendo lenta" e incapaz de responder de manera "ágil y rápida" a los problemas de la ciudadanía. Tárrago ha considerado que la reforma más profunda del sistema procesal será el nuevo modelo de investigación penal que pasará a dirigir el Ministerio Fiscal, un modelo que se homologa al que tienen los países europeos.
Asimismo, ha destacado la preocupación ante el narcotráfico en Andalucía por implicar un abanico de delitos que va más allá de la venta de drogas, ha lamentado las 14 víctimas mortales de la violencia machista y ha alertado del incremento de los delitos cometidos por menores en un año que ha roto la tendencia a la baja, desde abusos y acoso sexual a violencia familiar.