Cafetería y capilla, habilitadas como UCI en Granada
presión hospitalaria
Lo han decidido los hospitales Virgen de las Nieves y San Cecilio en previsión de que se llenen las Unidades de Cuidados Intensivos debido a la covid-19
Según los sindicatos, más que de infraestructuras, el problema de la Sanidad en esta provincia es la falta de personal
La presión hospitalaria no baja en Granada, que encabeza junto a Sevilla, y por mucha diferencia, el número de ingresos de enfermos por covid-19 en Andalucía. De las 1.700 camas que hay disponibles, ya están ocupadas 1.200.
En previsión de que puedan llenarse las UCI, el hospital Virgen de las Nieves está ubicando en la capilla 20 nuevas camas para pacientes críticos. Con estos nuevos puestos, el hospital dispondrá de 109 en sus distintas Unidades de Cuidados Intensivos.
En cuanto al Hospital Clínico San Cecilio, el centro ha habilitado en la cafetería de la primera planta una treintena de camas destinadas a pacientes graves.
Este jueves han ingresado 83 nuevos enfermos de coronavirus en los hospitales de Granada. Los especialistas no esperan que baje, al menos de forma inminente la presión en los centros hospitalarios ya que la tasa de infección en esta provincia sigue a la cabeza de toda España con más de 1.200 infectados por 100.000 habitantes.
Ante esta situación, la Junta no descarta incluso -si fuera necesario- el traslado de pacientes con coronavirus a hospitales de Málaga y Almería.
Según los sindicatos, el gran problema de la sanidad en Granada no son las infraestructuras sino la falta de personal que se agrava por los contagios entre sanitarios que alcanzan al 12% de la plantilla de Granada. Nos lo cuenta Félix Alonso, secretario General de Sanidad de CCOO Granada.
Alonso cree que la Junta no ha preparado el Sistema Sanitario Andaluz para esta segunda ola y junto con representantes del resto de sindicatos de la Sanidad ha pedido a la consejería que retire la orden que anula los permisos y vacaciones de los sanitarios y hace obligatoria la movilidad entre localidades por restringir de forma unilateral los derechos de los trabajadores de la sanidad pública andaluza.