Arqueólogos de la Universidad de Granada reconstruyen la historia de la Vega del Genil
LOS PRIMEROS POBLADORES
Los trabajos se centran en el Cerro de los Infantes donde hay evidencias de que se asentó Ilurco, el primer poblado ibero de la zona, cuyo origen se remonta a la Edad de Bronce Final y fue conquistado por los romanos en el año 191 a.c.
Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Granada (UGR) está reconstruyendo la historia de la Vega Alta del Genil. Los trabajos en el yacimiento del Cerro de los Infantes sacan a la luz restos que ponen de manifiesto la importancia de la presencia ibera y romana en la zona. Es en ese punto donde, según las evidencias obtenidas, se asentó Ilurco, el primer poblado ibero de la vega.
El origen de Ilurco se remonta a la Edad del Bronce Final, siglos IX-VIII a.c. Los arqueólogos sitúan su época de mayor esplendor entre los siglos VI y II a.c. coincidiendo con la Segunda Guerra Púnica y la posterior conquista romana. Sus primeros moradores fueron los bastetanos, que eligieron este cerro dominante y lo rodearon con murallas defensivas, porque desde él se controlaba el paso natural entre la costa mediterránea y la meseta, según explica Andrés Adroher, profesor de Arqueología de la UGR.
Los primeros pobladores de la Vega de Granada basaban su economía en la agricultura, la ganadería, la artesanía y el comercio. Ilurco mantuvo relaciones comerciales y culturales con griegos, fenicios y cartagineses.
Los bastetanos de Ilurco eran hábiles guerreros, ceramistas y metalúrgicos. Conclusiones a las que han llegado los expertos tras años de excavaciones y estudios minuciosos. El Cerro de los Infantes encierra enigmas y datos que contribuirán a conocer mejor la historia de Granada.
En el año 191 a.c. Ilurco fue conquistada por los romanos y la ciudad experimentó una profunda transformación, convirtiéndose en un importante enclave dentro de la Hispania Ulterior. Los recientes estudios permiten comprender el proceso de romanización y la transformación de la ciudad tras la conquista. Los arqueólogos de la UGR continúan con sus labores. Por ahora, el criptopórtico del foro tiene mucho que contar.