Gases de depuradora alimentan el motor del "cacacar" de Chiclana
Economía circular
El origen de su fuente de energía ha hecho que los guasones le hayan dado el apelativo de "cacacar"
La inversión que requiere esta tecnología de reciclaje se amortiza por el ahorro en combustible y la mejora medioambiental.
Convertir los desechos urbanos y las aguas residuales en fuentes de energía aprovechables ya es posible. Lo está demostrando el "cacacar", un proyecto así llamado por los chiclaneros a causa de la materia prima que se utiliza para impulsar estos vehículos.
El proyecto arrancó en Chiclana hace siete años, cuando se puso en marcha el primer vehículo que aprovechaba el biogás obtenido de la depuración de residuos urbanos. Hoy por hoy, mientras el lodo sobrante del proceso se usa como fertilizante agrícola, ya son seis los vehículos que se integran en la flotilla municipal. Cuentan con una autonomía media de cuatrocientos kilómetros y le ahorran al Ayuntamiento unos sesenta mil euros al año.