La dura travesía de una bebé en la patera
INMIGRACIÓN
Kadisha y su madre son dos de las 180 personas que este viernes han llegado a las costas gaditanas. La bebé duerme tranquila ajena a los ojos que se centran en ella. Tragó agua de mar, pero está bien. Es su madre la que ahora recuerda su travesía por tierra y mar ante una voluntaria de Cruz Roja y se derrumba.
La mímica es universal. Los idiomas no son necesarios para entender expresiones, movimientos y detalles como el teléfono amarrado a globos por si la travesía en patera lo arrojaba al mar. Ahora sirven para los selfies que confirman a sus familias que lo han logrado.
Los que están secos se calientan con el sol amable de Tarifa mientras contemplan los ferries que viajan hacia la costa de la que ellos han escapado.
Los protocolos funcionan con una silenciosa rutina donde cada uno sabe su cometido. Quienes tienen mantas son llamados para pasar al hospital de campaña donde deben cambiarse. Los agentes de fronteras realizan entrevistas como los voluntarios de Cruz Roja.
Gambia, Guinea Conackri, Costa de Marfil.... Son de ese continente tan cercano y desconocido del que huyen. Difícil de entender cuando se mira cómodamente desde este lado.
El Sindicato Unificado de Policía insiste hoy con números que son personas.
En enero llegaron a las costas gaditanas 324 inmigrantes. En lo que llevamos de este mes se han rescatado a 1257, o sea, casi cuatro veces más.