Dolor por la tragedia en el lado español del Estrecho
Marruecos
Los marroquíes de Algeciras viven con dolor las noticias que llegan de Marruecos y se solidarizan con sus compatriotas.
A este lado del Estrecho, la población marroquí residente en Algeciras vive con auténtica tristeza la tragedia ocurrida en su tierra. Envían mensajes de ánimo y condolencia a los familiares de fallecidos con la esperanza de que en las labores de búsqueda pueda localizarse a supervivientes.
Bandera a media asta en el consulado marroquí de Algeciras como el desánimo de los compatriotas, consternados por la desolación en su país. Rezan por los hermanos fallecidos, tengan o no familiares en los lugares donde se ha cebado la tragedia
No hay otro tema en los comercios que habitualmente frecuentan, aunque el mensaje de solidaridad es generalizado también entre sus vecinos españoles.
Algeciras es también epicentro del dolor compartido por las terribles cifras y familias destrozadas por el suelo abierto bajo sus pies.
EMPIEZAN A VOLVER LOS TURISTAS DESDE MARRUECOS
Están llegando vuelos desde Marruecos, a los aeropuertos andaluces, con turistas españoles a los que el terremoto ha pillado allÍ. Esta mañana llegaba uno procedente de Marrakech al aeropuerto de Málaga.
SOLIDARIDAD DE LOS MARROQUÍES CON SUS COMPATRIOTAS
Ciudadanos de varias localidades marroquíes lanzaron iniciativas para asistir a los supervivientes del terremoto del pasado viernes mandando ropa, mantas y productos alimentarios hasta las aldeas afectadas, como en la ciudad norteña de Alhucemas, desde donde enviaron camiones de ayudas.
Chakir al Majrut, uno de los promotores de la iniciativa de Alhucemas, explicó a EFE que seis camiones salieron esta madrugada de Alhucemas -azotada también en 2004 otro seísmo que causó cientos de muertos- y que van a cruzar mil kilómetros para llegar a su destino.
Iban cargados de ayuda recopilada en la plaza central de la ciudad tras un llamamiento a la población. Allí acudieron sus habitantes con mantas, ropa, leche, aceite y embutidos, entre otros productos.
"El objetivo es puramente humano. Es un deber y una deuda, porque ya sabemos lo que necesitan las personas en esas circunstancias", precisó recordando el terremoto que sufrieron estos habitantes de las montañas del Rif hace casi 20 años.
Explicó que hay un nuevo llamamiento iniciado ayer para enviar más ayudas en los próximos dos días y calificó la dimensión de la participación de los habitantes de la ciudad de "sorprendente". "En la nueva iniciativa, una mujer participó ella sola con mantas para cargar un camión entero".
También salieron vehículos con comida de Imzuren y Ait Buayach, situadas también en la provincia de Alhucemas, indicó Majrut.
Los habitantes del barrio periférico Bugarmán, en Ait Buayach, 20 kilómetros al sur de Alhucemas, pusieron su grano de arena con dos furgonetas cargadas de ayudas y pusieron a la disposición de los afectados un mini bús, una ambulancia y un equipo de jóvenes que se encargará de la distribución ayudas, según explicó a EFE, Noredín al Akusi, uno de sus participantes.
"Llevamos, ropa, pañales para bebés, leche, mermelada y quesos, entre otras cosas", añadió. Para él, se trata de una acción humanitaria. "Nosotros vivimos lo mismo en 2004", apuntó.
Los camiones y otros vehículos, tanto de Alhucemas como de otras ciudades como Casablanca, Rabat y Tánger, que han difundido en redes sus iniciativas, muy parecidas a las de Alhucemas, se dirigen a las provincias más afectadas por el seísmo como Al Haouz, -al sur de Marrakech y cercana al epicentro-, con 1.452 fallecidos, o Taroudant (764 víctimas mortales) y Chichaoua (202 fallecidos).