David Moreno: "Los menores de 3 años, ni siquiera crema protectora de 50, sino sombra y ropa"
Despierta Andalucía
El jefe de Dermatología del hospital Virgen Macarena de Sevilla avisa de un incremento de cáncer de piel entre los jóvenes.
Recomienda extremar las precauciones a la hora de exponerse al sol y vigilar los cambios en lunares.
Ya estamos como quien dice a las puertas del verano y llega esa época en la que más exponemos nuestro cuerpo al sol. La semana pasada se celebró en Andalucía el mayor congreso internacional sobre cáncer de piel organizado por la Asociación Europea de Dermato Oncología. El evento contó con la presidencia del jefe de Dermatología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, David Moreno, quien este miércoles ha sido entrevistado en Despierta Andalucía.
El doctor remarca que en lugares como Andalucía es clave exponerse al sol con hábitos saludables. "Estamos viendo los últimos 20 años una transición en el perfil de pacientes con cáncer de piel. Si antes eran de edad avanzada, estamos viéndolos en gente de 30, 40 o 50 años. Esto se relaciona con el cambio de hábitos en la exposición al sol, el deporte al aire libre, evidentemente sin protección", dice.
El médico apunta que "estos tumores requieren una exposición prolongada y sin ningún tipo de protección". También avisa: "Son tumores que suelen localizarse en la cara, por lo que pueden tener consecuencias que no son agradables".
En cualquier caso, ha querido tranquilizar: "Los lunares no son tumores". Eso sí, "un cambio o una reciente aparición sobre todo en adultos" deben ser consultados con el médico de atención primaria y este decidirá si se va al especialista. El cambio más habitual que debe alertarnos es "un crecimiento rápido", pero también que sangre, que varíe su color, una lesión plana que se abulte, etcétera.
"La enorme ventaja del cáncer de piel es que el primero que se lo ve es el paciente, sin necesidad de ningún escáner. El tratamiento quirúrgico precoz es importante porque puede curarse en más del 90% de los casos", agrega.
"Después de dos años con media cara tapada por la mascarilla, vamos a estar más expuestos, por lo que es bueno extremar la precaución", indica, a vez que recuerda que lo suyo es una crema de 50. En cuanto a los menores de 3 años, ni siquiera eso, sino "sombra y prendas protectoras, ropa, porque es la piel más vulnerable". Las quemaduras infantiles "son las que dan lugar al desarrollo de melanomas en la vida adulta", avisa.