Seis meses después persiste el peligro de derrumbe en Notre-Dame
parís
Se espera que en la próxima primavera termine la consolidación del lugar.
Las obras de restauración podrían comenzar en 2021.
Se cumplen seis meses del incendio que destruyó buena parte de la catedral de Notre-Dame de París, símbolo de la ciudad y uno de los monumentos más visitados de Europa. Las obras de estabilización del edificio están siendo especialmente delicadas y persiste la amenaza del derrumbe.
El principal peligro está en la retirada del andamio que se quemó sobre la cubierta del edificio y que se convirtió en un amasijo de plomo de más de 500 toneladas.
Un metal del que también estaba hecha la cubierta que quedó fundida. Ahora comenzará a instalarse otro andamiaje, por encima del anterior para poder cortarlo y retirarlo.
Una operación muy complicada porque el peso puede provocar el hundimiento de las otras tres bóvedas que quedan en pié. Por ello, las obras van lentas y el presupuesto se ha triplicado, de 30 a 85 millones de euros.
En este periodo no se han despejado numerosas incógnitas.Entre ellas, la causa del incendio, la toxicidad del plomo derretido, el diseño de la nueva catedral y el calendario. Se cuestiona el plazo de cinco años del gobierno, y se habla de 10 a 15 para su finalización.
En cuanto a la fisonomía, ya se han presentado algunas propuestas como la del arquitecto británico Norman Foster que propone un techo de vidrio y una flecha de cristal y acero inoxidable, o la del suizo Fuksas que haría de vidrio las dos cosas e iluminaría la flecha por la noche.
Ya se han recaudado más de 616 millones de euros. Se espera que en la próxima primavera termine la consolidación del lugar y que las obras de restauración comiencen en 2021