La realidad, a veces, supera la ficción
cultura y confinamiento
El cine siempre nos ha ofrecido historias donde vernos reflejados: menos mal que tenemos héroes y heroínas que consiguen rescatarnos
La lucha contra lo desconocido, lo que nos azora. El pánico en una historia surrealista, como describía Buñuel en su "Ángel Exterminador".
Aunque a veces nos sintamos como el protagonista de "La cabina", encerrados en una situación difícil de comprender.
En la que cuatro paredes de una habitación ("La habitación") tratan de asfixiarnos si no encontramos la fórmula matemática que nos dirija hacia la salida.
O porque simplemente, una trinchera infinita ( La trinchera Infinita) nos separa de nuestras rutinas. Y abrimos los ojos ("Abre los Ojos") y vemos esto…
Buscamos el "Origen"y tememos que sea más peligroso de lo que intuíamos… Pero nos queda "La ventana indiscreta" desde la que mirar. O "Una habitación con vistas", cuando nos invade el optimismo.
Los héroes de animación ya no son nuestros héroes. Nuestros salvadores son otros. Son de carne y hueso y llevan batas blancas.
Y en muchos momentos, miramos muy cerca… Y en esta vida reinventada hemos encontrado una nueva amistad ("Casablanca"). Y saldremos, sobrevolando y dejando lo que ha pasado en un lugar de nuestras memorias, aunque en este caso no estemos en África ("Memorias de África").