El sector de la naranja, dispuesto a no recoger la cosecha por la caída de precios
AGRICULTURA
Los citricultores de la Vega del Guadalquivir se quejan de la competencia desleal de terceros países y el recorte de un 50% en el precio que se paga en origen.
El sector de la naranja está al borde de colapso. Competencia desleal de países terceros, precios por los suelos y acumulación de stock por la huelga del transporte. Tal es la situación que muchos citricultores se plantean no recoger la cosecha.
La campaña de los cítricos de este año en la Vega del Guadalquivir amenaza con ser la peor de la última década y eso que ya ha habido años muy malos. La demanda es escasa y los precios están a la mitad del pasado año. La puntilla ha sido la huelga de transporte. La situación es tan mala que está obligando a que muchos agricultores tengan que trabajar a pérdidas, por lo que empiezan a plantearse dejar el fruto sin recoger.
Un elemento determinante es la falta de control por parte de la Unión Europea en la importación de naranja de países terceros, en este caso de Egipto y Marruecos, sin ninguna garantía sanitaria, que se suma a la proveniente de Sudáfrica, que se solapó con la nuestra en el inicio de campaña.
Organizaciones agrícolas como Asaja reclama una respuesta inmediata por parte de la Administración con el cumplimiento real de la Ley de Cadena Alimentaria, así como la reciprocidad en cuanto a exigir que terceros países venden naranjas con las mismas condiciones sanitarias, medioambientales y laborales que las exigidas en la Unión Europea.