Monturque elige el mejor epitafio
Córdoba
"Al perseguir la fama o el dinero, el honor o el dorado vellocino, nunca quise avasallar a nadie", ha sido el epitafio ganador de este concurso con el que Monturque se ha situado en el mapa del turismo de cementerios.
"Espérame que ya llego"; "Conmigo muere todo el mundo que viví"; o "Yo solo quise ser un hombre bueno"... Son epitafios, la leyenda que se pone en las tumbas y que participan en un concurso en la localidad cordobesa de Monturque. Esta localidad ha creado todo un universo en torno al turismo de cementerios.
El turismo de cementerios no es una tradición muy española, pero poco a poco, e intentando dejar a un lado las modas exportadas de Estado Unidos, las actividades en los campos santos avanzan cada año más. Monturque tiene mucho que decir en esto gracias a sus actividades en torno a Mundamortis, una original es su concurso de epitafios.
En total han sido 11 los epitafios presentado este año. El ganador ha sido un vecino de la localidad de Ubeda cuyo epitafio reza así: "Al perseguir la fama o el dinero, el honor o el dorado vellocino, nunca quise avasallar a nadie". La mayoría de las personas no quieren oír hablar de su epitafio.
Poesía, sentimientos o humor... son las claves de los epitafios que se han presentado al concurso como el de una esposa a su pareja "Has sido un marido ejemplar y un padre abnegado, pero con un pésimo sentido del humor... espérame que llego..."