Los transportistas huyen de la capital gaditana por el vandalismo en sus vehículos
CÁDIZ
Muchas veces, los ladrones perjudican más por lo que rompen que por lo que roban.
Los robos de combustible fuerzan a cancelar servicios y amenazan la continuidad de los pequeños repartidores.
Los transportistas de Cádiz reclaman medidas de seguridad ante los continuos robos y actos vandálicos de que son objeto sus vehículos de trabajo. La persistencia de esta situación está haciendo que muchos hayan decidido estacionar en otras ciudades cercanas.
Lo peor son los desperfectos que causan los delincuentes al llevarse las baterías o el combustible del depósito, lo que imposibilita cumplir con los servicios en los horarios acordados o incluso obliga a suspenderlos. Para los empresarios, las obras del carril bici han obligado a que desplacen sus plazas de aparcamiento a lugares menos seguros que los que usaban anteriormente, facilitando los ataques a camiones y furgonetas.