Día histórico para los vecinos del Campo de Gibraltar: "Es libertad para cruzar sin problema, nos lo merecemos"
CÁDIZ
Después de más de un siglo, la verja que separaba Gibraltar de La Línea de la Concepción ha sido derribada. Desde anoche se han suprimido los controles para cruzar al Peñón.
Miles de trabajadores transfronterizos han acudido la mañana de este miércoles a sus puestos de trabajo en Gibraltar con una especial alegría y tranquilidad y sabiendo que inauguran una nueva e inédita etapa histórica, la que marca la desaparición de la Verja.
Este paso fronterizo ha pasado a la historia la pasada medianoche, cuando ha entrado en vigor de forma provisional el Tratado entre la UE y Reino Unido sobre el encaje de Gibraltar tras el brexit que contempla la desaparición de los controles terrestres para entrar y salir de la colonia británica.
Un hito histórico que afecta especialmente a los 15.622 trabajadores transfronterizos que cada día tenían que atravesar este paso fronterizo, considerado uno de los más pequeños del mundo, con la incertidumbre de si habría o no cola de personas y atascos de vehículos en los controles y de si llegarían a tiempo o no a sus trabajos en el Peñón. 10.915 de ellos son españoles, según los datos del 1 de junio de este año.
"Estoy muy contenta, puedo pasar perfectamente sin colas, es el primer día que voy a llegar justo a tiempo a mi trabajo. Voy a llegar supercontenta", decía esta mañana Tina, una mujer de La Línea que trabaja en el cuidado de personas mayores en el Peñón.
Jasmine, una británica de 20 años que vive desde hace 19 en el Campo de Gibraltar y que esta mañana se dirigía al Peñón a su puesto de trabajo como secretaria de un abogado, el cambio es "una alegría". "Me gusta mucho que la hayan abierto, va a ser más rápido para llegar al trabajo", comenta mientras cuenta que ella, depende del día, ha tenido jornadas en las que ha tenido que estar entre "dos horas y tres horas esperando" para entrar. "Yo llego siempre tarde. La principal ventaja es llegar al trabajo a tiempo", explica.
Otro vecino de La Línea que lleva 13 años trabajando en un supermercado de Gibraltar iba hoy a su puesto sabiendo que era testigo de "algo histórico". "No he vivido el cierre, pero esto es algo histórico", dice recordando que el impacto puede ser de la magnitud, aunque en la dirección contraria, al del día de 1969 que la Verja se cerró y durante 13 años fue un muro infranqueable y que separó a vecinos y familias de ambos pueblos.
"Aquí en Gibraltar hay mucho dinero y pueden salir inversiones para La Línea", subraya. Pero también teme, como muchos, un impacto negativo, el encarecimiento de la vivienda en su municipio: "Ya está subiendo", asegura, mientras cuenta que muchos gibralteraños pueden pensar en comprar una casa, mucho más barata que en la colonia, en La Línea, algo que "antes no hacían porque tenían la incertidumbre de si algún día se volvería a cerrar la frontera o por las colas".
Ese miedo está más lejano que nunca a partir de la entrada en vigor de este acuerdo que hace que Gibraltar sea parte del espacio Schengen al amparo de España, ya que Reino Unido no forma parte de esta alianza europea de libre tránsito.