Cádiz abre al público las míticas Cuevas de María Moco
PATRIMONIO
Con motivo del festival 'Emporio del Orbe', el Ayuntamiento ha acondicionado para visitas guiadas una parte de este enclave histórico, que data de la segunda mitad del siglo XVIII.
El Ayuntamiento de Cádiz ha abierto este miércoles al público las conocidas como Cuevas de María Moco, un conjunto de galerías militares situado bajo el Frente de Tierra de Cádiz cuya construcción datan de la segunda mitad del siglo XVIII, y que ahora pueden visitarse en el marco del programa 'Cádiz, Emporio del Orbe', la tercera edición del ciclo cultural 'Orgullos@s de nuestra historia'.
Las primeras visitas guiadas se han iniciado en la mañana de este miércoles y permitirán que miles de gaditanos puedan conocer este espacio subterráneo y acercarse a una parte de la historia defensiva de la ciudad que, durante décadas, ha permanecido vinculada también al imaginario y a las leyendas populares de Cádiz.
El alcalde de Cádiz, Bruno García, ha destacado la importancia de que este espacio pase "de la leyenda a la realidad" y pueda ser conocido directamente por la ciudad, asegurando que las Cuevas de María Moco "siempre estaban en el imaginario, en la leyenda, pero son una realidad y hoy lo vamos a abrir para que la ciudad lo haga suyo".
En esa línea, ha agradecido especialmente al Instituto Hidrográfico de la Marina su colaboración y disposición para hacer posible la apertura de este espacio, indicando que la Armada "siempre ha sido una institución muy abierta a la ciudad de Cádiz y forma parte de ella". Además, ha apuntado que, en este caso, ha facilitado el acceso a un espacio que se encuentra dentro de un recinto de carácter militar.
Bruno García ha explicado que la recuperación de espacios históricos constituye uno de los objetivos de 'Orgullos@s de nuestra historia', junto a la divulgación de la historia de Cádiz.
"Había una parte muy importante, que era recuperar espacios que estaban abandonados, recuperar espacios culturales, históricos, que estaban abandonados y recuperarlos para la ciudad de Cádiz", ha sostenido, considerando que las Cuevas de María Moco representan "el símbolo" de esta parte del programa, al permitir conocer una parte de la historia de Cádiz que se encuentra bajo tierra.
El arqueólogo municipal, José Gener, ha explicado que, más allá de los mitos y leyendas asociados al nombre de María Moco, las galerías forman parte de un sistema defensivo vinculado a la importancia estratégica que adquirió Cádiz como puerto comercial.
"Cuando una ciudad se convierte en algo importante, un emporio, un punto de comercio, necesita ser defendida", ha explicado, señalando que "tradicionalmente" se conoce la defensa de superficie de la ciudad, con sus murallas, baluartes y castillos, pero que también existía "una defensa bajo tierra".
Las conocidas como Cuevas de María Moco, también llamadas Galerías de Fusileros, comprenden diferentes tipos de galerías con funciones distintas. Entre ellas se encuentran las de comunicación, las contraminas y las galerías aspilleradas o de fusileros. El tramo que se incorpora ahora a las visitas corresponde a una de estas últimas.
La galería de fusileros se encontraba en una zona avanzada del Frente de Tierra, próxima a lo que en su momento era una zona de playa de fango vulnerable ante un posible desembarco. Las aspilleras permitían a los fusileros defender este punto desde el interior de la galería, protegidos de la exposición exterior.
Gener ha explicado que la separación entre las aspilleras respondía a criterios defensivos y de ventilación. El uso de armas de avancarga generaba una importante cantidad de humo y requería tiempo para volver a cargar, por lo que la distribución de los puestos permitía organizar el fuego y facilitar la recarga. Las galerías contaban además con respiraderos que comunicaban con el exterior.
Según ha explicado el arqueólogo, la construcción de estas galerías se sitúa en la segunda mitad del siglo XVIII, dentro de las distintas fases de planificación y ejecución de las fortificaciones de Cádiz. La planificación de estas defensas fue por parte de la ingeniería militar de la época.
El espacio está construido con muros de piedra ostionera y mortero de cal y arena, mientras que las bóvedas están realizadas en ladrillo. El tramo actualmente visitable tiene una longitud aproximada en torno a los 200 metros.
El espacio no constituye un único laberinto subterráneo conectado, sino que existen diferentes galerías y sistemas defensivos independientes. En el caso de las contraminas, se ha advertido de la peligrosidad de algunos espacios que permanecen cerrados, con pozos que pueden alcanzar una profundidad de hasta 13 metros.
Las galerías no llegaron a utilizarse en combate, según ha explicado Gener durante la visita. Algunos de estos espacios tuvieron otros usos y llegaron a emplearse incluso para ocultar objetos procedentes de actividades ilícitas.
Respecto al nombre de María Moco, Gener ha señalado que no existe una explicación documentada sobre su origen y que las diferentes historias asociadas a este nombre forman parte del ámbito de la leyenda. Entre ellas aparecen relatos relacionados con una mujer enamorada de un comandante, una gitana vinculada a la brujería o una contrabandista.
La puesta en marcha de las visitas ha requerido trabajos de adecuación del espacio, especialmente de limpieza y desinfección, así como la habilitación del acceso mediante nuevas escaleras y determinadas actuaciones destinadas a facilitar la visita, manteniendo las características del enclave.
El alcalde ha explicado que debido a las características del espacio, el aforo es reducido por motivos de seguridad, pero que la expectación generada ha sido "muy superior".
Como parte de la experiencia, las personas participantes en las visitas a las Cuevas de María Moco conocerán previamente la exposición 'Cádiz, la Armada y la Ciencia', inaugurada en el Instituto Hidrográfico de la Armada, y posteriormente accederán a las galerías acompañadas por el personal encargado de la visita guiada.
La exposición aborda la aportación de la Armada a la ciencia y permite conocer el papel que desempeñó Cádiz en el desarrollo económico, naval y científico de España, especialmente a partir de 1717, año en el que la Casa de Contratación se trasladó de Sevilla a Cádiz, convirtiendo a la ciudad en la sede oficial del comercio con América.
Ese mismo año se fundó la Academia de Guardiamarinas y Cádiz se convirtió en capital del Departamento Marítimo.
A este contexto se sumaron la fundación del Arsenal de La Carraca, en San Fernando, y posteriormente la creación del Real Observatorio de la Marina, en 1753, y del Real Colegio de Cirugía, en 1748, dos instituciones vinculadas a la Armada y fundamentales para el desarrollo del conocimiento científico.
La exposición pone así en contexto la relación entre Cádiz, la Armada, la ciencia y el desarrollo de la ciudad durante el periodo histórico del Emporio del Orbe.
Por las características del espacio, el Ayuntamiento ha recomendado a las personas visitantes utilizar calzado cómodo y cerrado y mantener durante todo el recorrido el casco de protección facilitado. Durante la visita se debe mantener encendida la iluminación proporcionada, seguir las indicaciones del personal responsable y permanecer con el grupo.
Asimismo, se ha solicitado evitar tocar paredes, pavimentos o cualquier otro elemento del recorrido para contribuir a la conservación de este enclave histórico.
La visita transcurre por un espacio subterráneo con zonas estrechas y de dimensiones reducidas, es por eso que las personas a las que este tipo de espacios pueda producirles malestar o ansiedad deben comunicarlo al personal antes de iniciar el recorrido.