Las almadrabas gaditanas inician la campaña más complicada
venta de atún rojo
Los almadraberos calan las redes sin saber que ocurrirá con la venta de atún rojo ante las restricciones en los mercados y el cierre de restaurantes.
Las almadrabas gaditanas se enfrentan a una campaña complicada. Los trabajos para calar las redes se han realizado extremando las medidas de seguridad pero el problema es un futuro incierto para la venta del atún rojo.
Las cuatro almadrabas de la provincia de Cádiz disponen este año de una cuota de pesca de 1.479 toneladas, un 10% más que en 2019. De ellas, más de 400 son para Barbate. El resto se reparten entre Conil, Zahara y Tarifa.
El atún rojo fresco capturado en mayo se destina al mercado nacional, pero el cierre de restaurantes complica la salida del producto. La misma situación se repite con el resto de clientes. Es difícil saber que pasará esta temporada que depende de la evolución de la pandemia y las restricciones impuestas.