El beneficio de la lluvia y los nutrientes de la calima para los cultivos
AGRICULTURA
El campo agradece las precipitaciones que han caído en marzo y en abril
A parte de aliviar el déficit hídrico que se venía arrastrando, muchos cultivos se han visto beneficiados
A las moras, como a otros cultivos les ha venido, especialmente bien las precipitaciones de marzo y abril. Han amortiguado en parte el déficit hídrico. Las lluvias caídas han sido beneficiosas no solo por la cantidad, sino también la calidad. El polvo en suspensión que trajeron en marzo aporta nutrientes a los cultivos.
Los números no engañan, si en enero y febrero se llegó apenas a 8 litros por metro cuadrado, una situación que empezaba a preocupar, en los dos últimos meses se han superado los 100 litros por metro cuadrado, inclinando la balanza hídrica hacia el lado más positivo.
Lo más importante de las últimas lluvias ha sido los beneficios para el campo. Han sido dispersas y han traído polvo en suspensión, con nutrientes procedentes del norte de África.
A pesar las lluvias caídas, continuamos arrastrando déficit hídrico. Prueba de ello son los embalses, que están a un 50 por ciento de su capacidad, cuando deberían estar al 70 por ciento. En mayo debería llover al menos 26 litros por metros cuadrado para compensarlo.