El antiguo poblado almadrabero de Sancti Petri quiere resucitar
TIERRA Y MAR
En el siglo XIII, desde el Guadiana hasta los límites del Reino de Granada, primero con jábebas y luego con almadrabas había hasta 11 puntos de capturas de atún en las costas andaluzas.
Las cuadrillas arreciaban la tarea a la voz del capitán de la almadraba Mano a Tajo. Braceros fornidos y acompasados para levantar un copo repleto de atunes.
Esta levantá del año 2000, similar a la de cientos de años atrás, fue de trescientos quince ejemplares. Alguno de estos grandes depredadores superaban los 500 kilos.
El monopolio de esta pesquería está en manos de la Casa Ducal de Medina Sidonia desde el siglo XIII. En 1474 se reconoce el derecho de los Ponce de León para instalar dos almadrabas, la de Hércules en Rota y la de Sancti Petri, en Chiclana de la Frontera.
Esta última tenía el punto muerto de la rabera de tierra en el arrecife del Castillo de Sancti Petri.
En 1940 el Consorcio Nacional Almadrabero construye un poblado - factoría que atrajo mano de obra especializada de toda Andalucía. Llegaron a concentrarse hasta 2000 trabajadores para la almadraba de derecho y del revés en Agosto.