La Sierra de Bédar, un entorno natural que favorece la propagación del fuego
Almería
Está surcada por una densa red de barrancos profundos y hendiduras rocosas, una topografía malísima para los servicios de emergencia por su intensa erosión.
El incendio se localiza en el término municipal de Los Gallardos, en pleno Levante almeriense. Está a unos 75 kilómetros de la capital, Almería, y 12 kilómetros de Garrucha. Para orientarnos en el mapa, queda situado esta zona de piñar, y justo es esto qe ven es el norte del incendio, el flanco izquierdo del dispositivo. Son dos. Las llamas han arrasado ya más de 3.000 hectáreas desde que se desató un fuego que ha convertido la comarca en un auténtico infierno.
El entorno natural de Los Gallardos es un relieve complejo que favorece la propagación del fuego. La Sierra de Bédar está surcada por una densa red de barrancos profundos y hendiduras rocosas, una topografía malísima para los servicios de emergencia por su intensa erosión. La zona fue un importantísimo nucleo de minería de hierro y plomo durante los siglos 19 y principios del 20 que dejó un paisaje salpicado de taludes, con baja vegetación, que impiden el acceso a la maquinaria pesada y que convierten los barrancos en auténticas chimeneas para el fuego. La pendiente ascendente, el efecto túnel y el precalentamiento provoca que las llamas avencen a gran velocidad. El Pinar de Bédar contiene vegetación altamente combustible y una masa forestal de pino carrasco que propicia incendios de copas difíciles de controlar. Es zona también de espartal y tomillar, combustible fino que arde a gran velocidad bajo la acción del viento.
Cuando se produjo el incendio se daban las condiciones para ello: rachas de 40-50km/h, una temperatura de 37 grados y una humedad del 15%. Este incendio podría tener su origen, según las fuentes oficiales, en la caída de un cable de tendido eléctrico.