El recorte de la pesca en el Mediterráneo con nombre propio
ALMERÍA
Silvia es armadora almeriense de un pequeño barco y su marido es el patrón. Ya han tenido que despedir a uno de los marinos y de seguir la situación tendrán que hacerlo con el que les queda. Ha explicado su historia en Noticas 2.
Noticias 2 cuenta la historia de Silvia, armadora de un barco de pesca almeriense del que su marido es el patrón. Se metieron en créditos para comprarlo y desde entonces la Unión Europea ha ido reduciendo tanto calendarios como cantidad de capturas.
Ya han tenido que despedir a uno de los marinos y de seguir la situación tendrán que hacerlo con el que les queda. No ven otra solución que embarcarse ella y faenar con su marido. Es un ejemplo de las consecuencias de los recortes de capturas aprobados por Bruselas para el Mediterráneo.
"Voy a tener que embarcarme con mi marido para que lo poco que podamos trabajar podamos pagar lo que tenemos a nuestras espaldas", nos cuenta.
Con dos hijas, la conciliación laboral se pone más que difícil. "Vamos a salir a faenar los dos, las niñas se quedarán con las abuelas que siempre están ahí", dice.
Es su caso particular, pero para el sector, todo un problema de futuro. A la familia le quedan deudas por seis años pero no pierden la esperanza