Kika, la tortuga boba que no quiere dejar Almería
ALMERÍA
Fue rescatada por Equinac hace un año en grave estado de desnutrición.
Intentaron devolverla a su medio natural en cuatro ocasiones, pero se daba la vuelta y regresaba a la costa almeriense.
A la tortuga boba Kika la encontraron herida el año pasado y tras ser curada fue reintroducida en el mar. Lo hizo la Asociación Equinac, dedicada a la recuperación de fauna marina, y la guardia civil. A los dos días, se dio la vuelta y regreso a la costa la costa almeriense. Lo intentaron cuatro veces. Ahora, Kika lleva ahora un localizador por satélite y tras volver de nuevo al mar parece que finalmente ha encontrado su ruta.
Desde la asociación Equinac se insiste en que quien encuentre una tortuga o cetáceo herido llame al 112 para que sea atendido. Tras ser curados, algunos como Kika no quieren irse, pero esa es otra historia. Lo habitual es que estos animales viajen a zonas mas cálidas en estas fechas.
La tortuga boba es una de las especies más grandes en tamaño de las tortugas marinas, llegando en algunas ocasiones a medir hasta 1,2 metros de largo.