El agua desalada salva la campaña de primavera en Almería
sequía
Actualmente hay seis, pero funcionan tres. Los agricultores reivindican ahora embalses para almacenar el agua desalada.
La sequía de 1991 al 95 hizo que Almería sentase las bases para afrontar situaciones de crisis climática. Fue entonces cuando se pidió la construcción de la primera desaladora de la provincia, la de Carboneras. Actualmente hay seis, pero funcionan tres. El agua desalada va a salvar la campaña de primavera, según los regantes.
Lo hemos comprobado en un invernadero de la Comarca de Níjar, una de las zonas más secas de la provincia de Almería y a la que llega el agua de la desaladora de Carboneras. Ahora tiene plantado calabacín de primavera. El agua desalada ha hecho posible que en esta tierra se pueda cultivar y va a permitir que se salve la campaña de este año.
El aumento de kilos permite cubrir el precio del agua que es más cara. Los agricultores reivindican ahora embalses para almacenar el agua desalada. Junto a esta, la del Campo de Dalías abastece a los regantes del Poniente. Pero no todo son bondades, los acuíferos siguen siendo necesarios porque hay hortalizas a las que no les va bien el agua desalada