Un ajuste de cuentas principal hipótesis de la muerte a tiros de un hombre en Torremolinos
la víctima ya había sido detenida
La víctima, de 33 años, había ingresado en prisión como presunto miembro de una red criminal holandesa especializada en extorsiones y tráfico de estupefacientes que operaba con armas de fuego y explosivos, según han confirmado fuentes cercanas a la investigación.
La organización criminal a la que pertenecía el hombre utilizaba armas de fuego y artefactos explosivos para atentar contra la vida de los integrantes de otro grupos criminales rivales que estuvieran en España.
El tiroteo se produjo sobre las 21.00 horas el pasado sábado cuando la víctima cenaba en el restaurante Tiki, ubicado en el paseo marítimo de Playamar, y fue disparado por un individuo que pudo huir sin ser detenido.
Un particular fue el que dio aviso al servicio de emergencias 112 de que había escuchado unos disparos y alertó de que había algún herido.
El centro de coordinación avisó a la Policía Nacional, Local y los servicios de emergencias, que realizaron maniobras de reanimación, lo trasladaron en una UVI Móvil al hospital Carlos de Haya de Málaga y, a las pocas horas falleció.