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Son dos cordobeses

Olga Pericet y Antonio Ruz, Premios Nacionales de Danza

El jurado ha distinguido por unanimidad a Antonio Ruz “por ser autor de un lenguaje singular y muy personal, construido dentro y fuera de nuestro país, al frente de su propia compañía e interesantes colaboraciones de diversidad escénica. La última de ellas con “Electra”, espectáculo creado para el Ballet Nacional de España, en el que armoniza la danza contemporánea con gran calidad”. Por su parte, Olga Pericet ha sido galardonada “por su capacidad de aunar las distintas disciplinas de la danza española, actualizándolas en un lenguaje interpretativo con sello propio, por su versatilidad escénica y su valiosa capacidad de transmisión”. El jurado ha destacado como ejemplo “La espina que quiso ser flor o la flor que soñó con ser bailaora”, trabajo que la bailaora presentó recientemente en el Teatro Central de Sevilla, dentro de la programación de la XX Bienal de Flamenco y en el que “sus cualidades interpretativas abordan un lenguaje escénico total”.

Las carreras profesionales de los premiados

Olga Ramos Pericet (Córdoba, 1975) se licenció en danza española en la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Córdoba. Amplió estudios en Sevilla y Madrid con los maestros: Matilde Coral, Manolo Marín, Maica Moyano, La Toná, José Granero, Cristóbal Reyes y Milagros Mengíbar, entre otros. En 1998, después de haber estado bailando en distintos tablaos de Madrid y Japón, entra a formar parte de la Compañía Rafael Amargo, con la que estrena “Poeta en Nueva York” como primera bailarina, el mismo rol que desempeñaría más tarde en la Compañía Rafaela Carrasco durante la puesta de largo de “El amor brujo” en la Quincena Musical de San Sebastián. En 2004 estrena en Madrid como coreógrafa y primera bailarina el espectáculo «Bolero, cartas de amor y desamor», que luego llevaría a Barcelona junto a Edith Salazar, con textos de Espido Freire y las actuaciones de Lucía Bosé, Terele Pávez, Antonia Sanjuán y Loles León. Como creadora colabora, entre otros, con Manuel Liñán, Marco Flores, Daniel Doña y Antonio Ruz en títulos como “Cámara negra”, “En clave”, “Chanta la mui”, “Complot”, “De flamencas” y “Recital”. Para el Ballet Nacional de España (BNE) estrena como intérprete y coreógrafa, junto a Rocío Molina, “Statera” (2012) y colabora coreográficamente con Ruz en el espectáculo “Electra” (2017).

Coreógrafo y bailarín independiente, Antonio Ruz (Córdoba, 1976) es uno de los creadores más destacados de la danza en nuestro país. Su visión del baile responde a su interés por el carácter más heterogéneo de la danza y a una manera propia de entender el movimiento, más allá de etiquetas disciplinarias. En 1992, Ruz se traslada a Madrid con una beca para estudiar en la Escuela de Víctor Ullate, que le acabaría abriendo las puertas de la compañía del mismo nombre, donde ejerció como primer bailarín durante ocho años. En 2001 da el salto internacional y entra a formar parte del Ballet del Gran Teatro de Ginebra y más tarde del Ballet de la Ópera de Lyon. En 2006 ingresó en la Compañía Nacional de Danza (CND), bajo la dirección de Nacho Duato.