Los temporales de las últimas semanas han provocado grandes pérdidas en las piscifactorías del río Piedras. La entrada de agua dulce en las balsas de esas explotaciones acuícolas ha ocasionado la muerte a centenares de miles de doradas.
Las tres explotaciones acuícolas del río Piedras situadas junto a El Rompido suman más de 600.000 doradas muertas como consecuencia de los temporales de las últimas semanas. La culpa la tiene las crecidas del Piedras por las fuertes lluvias y los desembalses en las presas que hay en su curso alto. Eso ha provocado la entrada masiva de agua dulce en las balsas de las piscifactorías.
El cambio de la salinidad provoca un fallo en el metabolismo de las doradas que les ocasiona la muerte. Otras especies piscícolas comerciales, como la lubina, resisten mejor el descenso de la salinidad. La muerte masiva de doradas de entre 400 y 600 gramos de peso amenaza el futuro de estas piscifactorías, cuya actividad siempre fue considerada una alternativa al sector pesquero.