Los sindicatos esperan detener por completo el transporte público, tan solo funcionarán algunos trenes que unen el norte con el sur. Ni los aviones, ni los barcos que comunican las islas prestarán hoy sus servicios. Los sindicatos protestan también por los recortes salariales.
Por tercera vez desde el anuncio en febrero de estas medidas, con las que se pretenden recaudar 4.800 millones de euros para reducir el déficit del 12,7% del PIB en cuatro puntos para fines de 2010, los sindicatos llaman a secundar el paro en las principales ciudades.
Unos 2,5 millones de trabajadores del sector público y privado han sido convocados para hoy una segunda huelga general de 24 horas en protesta contra las medidas que el Gobierno griego ha tomado para reducir el enorme déficit público.
La actividad en el sector público puede verse afectada por la huelga convocada por la Unión de Empleados Civiles (Adedy), que tiene unos 500.000 afiliados y protesta contra los recortes de pagas extraordinarias y la congelación de las jubilaciones y los salarios.
Todos los vuelos hacia y desde Grecia a partir de las 00.00 horas esta noche pasada noche, (22.00 GMT) serán cancelados durante 24 horas, y decenas de otros vuelos han sido modificados para hoy y el viernes por la participación en el paro de los controladores aéreos.
El transporte público no funcionará durante toda la jornada de hoy a excepción del tren que une a la parte norte con el sur del país, que circulará de manera restringida Los barcos permanecerán en puertos y los trenes estarán inmovilizados.
A su vez, la Confederación General de Trabajadores de Grecia (Gsee), que representa a más de 1,5 millones de empleados privados, protesta contra los recortes salariales porque pueden extenderse a todo el sector, pese a las garantías dadas en sentido contrario por la Cámara de Industriales de Atenas.
Los empleados de hospitales, personal docentes, trabajadores en los ayuntamientos, y los periodistas están llamados al paro contra los recortes de ingresos y el aumento de cargas impositivas en los carburantes y en el IVA.
El portavoz del sindicato Pame, afiliado a los comunistas, Yorgos Pondikós, ha declarado que "no pasarán. Las medidas tendrán que ser revisadas. Son los ricos quienes deben pagar la crisis". Pondikós ha indicado que el gobierno del primer ministro socialista, Yorgos Papandréu, "podría sacar los fondos necesarios de los 600 millones de euros con que cuentan como los bancos, o de los 12.000 millones de euros que tienen las compañías inscritas en la Bolsa de valores de Atenas, e incluso, de los 30.000 millones de euros que el Estado aún no ha recaudado de la evasión de impuestos de las empresas".
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