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lucha contra el racismo
Manuel Ladrón de Guevara

Peter Norman, el tercer hombre

 

21 October 2019

Manuel Ladrón de Guevara


Una historia de 
Manuel Ladrón de Guevara

 

Es, probablemente, la imagen con más fuerza de la historia universal de los deportes. JJOO de México. Estamos en 1968, en plena y sangrienta lucha por los derechos civiles. La final de 200 metros la gana un americano negro, Tommie Smith. En tercera posición entra su compatriota John Carlos. Y en medio se cuela un australiano de 26 años llamado Peter Norman.

Pero lo que conmociona al mundo es lo que pasa en el podio. Mientras suena en himno de su país, los  americanos agachan la cabeza y levantan en puño, el derecho uno, otro el izquierdo, enfundados en un guante negro. Protestan por la discriminación racial que sufre su gente. Más discreta es la protesta de Norman, que se coloca una pegatina sobre el pecho en solidaridad con sus compañeros.

Australia  era entonces un país profundamente racista. En su censo, los aborígenes, ni siquiera aparecían. La protesta le costó a Peter Norman, cuyo récord de aquella tarde aún sigue vigente, el más alto y ancho olvido. Lo echaron De la Villa olímpica y nunca más fue convocado para representar a su país. 32 años después ni siquiera fue invitado a la ceremonia de inauguración de los JJ de Sidney.  

Murió en 2006 y su féretro fue portado por sus compañeros de podio, con quienes siempre mantuvo una estrecha amistad. Ahora, por fin,  13 años después de su muerte y 51 de su medalla, Australia ha querido honrarle con una estatua en una calle de Melbourne. A Peter Norman, enorme deportista y un hombre comprometido y bueno.  

 

 

 

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