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La prueba: Opel Grandland X 1.6 CDTi Selective

Contraofensiva germana

08/01/2018 Fermín Rodríguez

El Opel Grandland X es la apuesta de la marca del óvalo en el competidísimo mercado de los SUV de grandes dimensiones. Un segmento en el que no le faltan oponentes, por lo que los ingenieros de Opel han echado el resto, cargando a su nuevo Grandland de la ás refinada tecnología.

El mercado de los SUV ha irrumpido con fuerza en España. De ahí que sean ya varias las marcas que cuentan con uno de estos vehículos como punta de lanza de su gama y que el segmento en el que entra en liza el Grandland X, el de los compactos de grandes dimensiones, se haya convertido en el que más matriculaciones ha alcanzado en 2018 (más de un cuarto de millón de españoles han optado por uno de ellos a la hora de cambiar de coche).

En Opel tenían muy claro que si querían irrumpir con fuerza en un mercado tan competido debía hacerlo poniendo toda la carne en el asador. Y el resultado final es el que hoy os presentamos.

Estéticamente nos encontramos con un todocamino de líneas suaves y redondeadas sumamente atractivo. En la unidad probada, no necesitamos sacar la llave del bolsillo en ningún momento. Basta con tocar el sensor del tirador de la puerta para que se desbloqueen todas. Además, si vamos cargados contamos con portón trasero de apertura y cierre automáticos.

El interior brinda un gran confort a cinco ocupantes y está dotado de todos los elementos de conectividad y sonido que puedan esperarse en un coche de lujo, incluido el OnStar, un avanzado sistema de conectividad que incluye wifi, aunque para disfrutar plenamente de sus servicios es preciso contratarlos con la marca. El equipo de sonido es el IntelliLink R4.0 con Bluetooth, manos libres y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. La pantalla multifunción, que incluye la visualización de los mapas del navegador, es de 8 pulgadas. Sobre nuestras cabezas se encuentra un gran techo solar panorámico que permite aumentar la luminosidad interior.

Gracias a la gran variedad de reglajes de que dispone la banqueta y a la regulación del volante en altura y extensión, es fácil acomodarse para iniciar el viaje. Para arrancar, basta con pulsar el botón Star/Stop, ubicado a la derecha del volante, en el salpicadero.

La primera noticia agradable es la baja rumorosidad alcanzada para este propulsor turbodiésel, aún en frío.

Algo que nos llama la atención enseguida es la trama con que cuenta el parabrisas delantero para el deshielo del cristal. Puede que en otros climas sea de gran ayuda, pero bajo la fuerte luminosidad del cielo andaluz llega a resultar molesta. En cualquier caso no es un problema, basta con solicitar el coche sin este extra.

Una vez en ruta, el Grandland X se muestra como una gran opción para efectuar largos desplazamientos con pleno confort. Las cinco plazas son amplias y el maletero brinda espacio más que suficiente para el equipaje.

Pese a la asistencia eléctrica, la dirección nos permite percibir la carretera y disfrutar de la ruta. Las suspensiones, de tipo McPherson en las ruedas delanteras y de brazos tirados en las traseras, se muestran lo suficientemente enérgicas para mantener una gran estabilidad en todo momento, sin penalizar la comodidad. El propulsor turbodiésel de 1.6 litros rinde potencia y par más que suficientes ante cualquier eventualidad, siendo ayudado de una manera sumamente eficaz por la caja de cambios manual de 6 relaciones.

Gracias a esta combinación de un propulsor de potencia más que suficiente, sin exageraciones, y de la caja de 6 velocidades, hemos conseguido un consumo de 4,4 litros/100 km en el trayecto Madrid/Sevilla, a velocidades legales y obteniendo una velocidad media en el viaje de 114 km/h. Un consumo más que aceptable, teniendo en cuenta las dimensiones del coche (ver ficha técnica).

Pero para hablar de la conducción de este Grandland X tenemos que poner sobre la mesa toda la tecnología incorporada para hacer más segura y confortable la vida a bordo. Para empezar, este gran SUV de Opel equipa los faros LED dotados de cambio de luces en función del estado de la carretera. De esta manera, es el propio coche el que decide cuando pasar a cortas o largas en base a si alcanzamos a otros vehículos o si nos cruzamos con ellos. Esto, en un viaje nocturno nos alivia de mucha tensión, al no tener que estar pendientes de los cambios de largas a cortas o viceversa (del mismo modo es muy útil cuando entramos en túneles y el sistema acciona automáticamente las luces de cruce).

Gracias a una cámara frontal, el Grandland X va “leyendo” las rayas de la carretera, avisándonos si vamos a abandonar el carril e incluso corrigiendo en la dirección la trayectoria para mantenernos “en el buen camino”. Del mismo modo, el coche nos avisa de manera automática para que hagamos una parada una vez que llevamos más de dos horas de viaje . Y en caso de que detecte comportamiento anómalo al volante –excesivos desvíos de la trayectoria ideal, manos que abandonan el volante- nos lanza una alarma de fatiga y vuelve a insistirnos en la necesidad de hacer una parada para descansar.

Otra ayuda a la conducción muy importante es el sistema de aviso de proximidad con el vehículo que nos precede y el dispositivo de frenada autónoma. Éste actúa frenando el vehículo ante la posibilidad de colisión frontal, ya sea con otro vehículo o con un peatón. En todo caso, no nos debemos relajar, pues la frenada desde 50 km/h a 0 km/h es problema del conductor.

Y a la hora de aparcar no solo contamos con cámara delantera y trasera, sino que disonemos de visión 360º en el margen derecho de la pantalla.

En realidad, la llamada a estar alerta en todo momento sirve para todos los dispositivos antes mencionados. Por ahora, al menos, están ahí para ayudarnos, no para suplantarnos. Especialmente hay que tener cuidado en la asistencia a la conducción, puesto que la cámara solo lee rayas y, en España, hay muchas carreteras en las que las mismas desaparecen cuando menos lo esperamos o, simplemente, están borradas por el paso del tiempo y la inacción de los responsables del mantenimiento de esa vía.

Resumiendo, el Grandland X se ha mostrado a la altura esperada para una marca como Opel a la hora del desembarco en el segmento de los grandes SUV. Su precio de partida es de poco más de 25.000 euros (ver ficha técnica), pero son tantísimas las combinaciones que podréis efectuar que lo mejor es acercarse al concesionario más próximo y diseñar vuestra opción ideal. Para que os hagáis una idea, la unidad probada, con todo lo que os he contado –incluido el climatizador bizona y los asientos en piel- y ya efectuados los descuentos es de 29.644 €.

Ficha técnica

MOTOR

TURBO DIESEL DE 1.6 litros

Tipo: De cuatro cilindros en línea, delantero transversal. Distribución: Dos válvulas por cilindro. Alimentación: Inyección directa common-rail y turbocompresor con intercooler. Refrigeración: Por líquido, con circuito hermético y electroventilador de mando termostático. Cilindrada: 1.560 cc. Diámetro x carrera: 75 x 88,3 mm. Relación de compresión: 17,0:1. Potencia máxima: 88 kW (120 CV) a 3.750 rpm. Par máximo: 300 Nm (30,61 mkg) a 3.600 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción: Tracción delantera. Caja de cambios: Manual, de seis relaciones. Embrague: Monodisco en seco.

BASTIDOR

Dirección: Asistida eléctrica.. Diámetro mínimo de giro: 11,05 m. Suspensión delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores de gas y barra estabilizadora. Suspensión trasera: Brazos tirados, con resortes helicoidales y amortiguadores de gas. Sistema de frenado: Doble circuito hidráulico con servofreno. Discos autoventilados en las ruedas delanteras y macizos en las traseras. Neumáticos: De 225/55 R18 . Llantas: De aleación, de 18”.

COTAS

Largo/ancho/alto: 4.477/2.098/1.609 mm. Batalla: 2.675 mm. Vías (del./tras.): 1595/1610 mm. Depósito de combustible: De 53 litros. Peso en orden de marcha: 1.392 kg. Capacidad del maletero: 514 litros (1.652 litros con el asiento posterior abatido).

PRESTACIONES, CONSUMOS Y EMISIONES

Velocidad máxima: 188 km/h; 0 a 100 km/h: 11,8 segundos.

Consumo (Urbano/Extraurbano/Combinado): 4,9/3,9/4,3 litros/100 km. Emisiones de Co2 (g/km): combinado: 111.

PRECIO

Desde 25.231 €

Precio de la unidad probada (descuentos incluidos) 29.644 €