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CRIMEN DE LAURA LUELMO

Bernardo Montoya dice ahora que a Laura Luelmo la mató su exnovia por celos

En una nueva declaración ante el juez, Montoya ha acusado a su ex pareja

Montoya ha declarado por videoconferencia desde la cárcel

04/04/2019

Bernardo Montoya, en prisión provisional por la muerte de la joven zamorana Laura Luelmo en El Campillo (Huelva) el pasado mes de diciembre, se ha retractado de la declaración en la que aseguró que era el autor de los hechos y ha expuesto ante la juez su nueva versión, en la que culpa del crimen a una exnovia suya.

Una versión que trascendió a principios de febrero después de que Montoya explicara a algunos funcionarios de la prisión de Sevilla II que a la maestra zamorana la mató una expareja suya, de nombre Josefa, a la que conoció en la cárcel Puerto 3.

Montoya ha declarado este jueves ante la titular del Juzgado de Instrucción 1 de Valverde del Camino (Huelva) por videoconferencia desde la cárcel. Según ha explicado en un receso a los medios de comunicación el abogado de Montoya, Miguel Rivera, éste se ha negado a responder a las preguntas de la acusación particular, pero sí ha contestado a las de la Fiscalía y a las de su defensa.

Según su abogado, ha asegurado que "en un principio se autoinculpó por amor, porque su expareja se lo pidió y él no estaba en condiciones muy idóneas".

En relación con las palabras de Montoya en su primera declaración judicial, en la que aseguró que "lo volvería hacer", Rivera ha explicado que "él dice que se refirió al hecho de no inculpar a esa tercera persona".

El letrado ha incidido en que durante el interrogatorio de la Fiscalía "ha negado reiteradamente que matara, violara -a pesar de que la autopsia confirmó que hubo agresión sexual- o metiera en su casa a Laura; se ha retractado de las primeras afirmaciones y se ha ratificado íntegramente en su última versión".

Este nuevo relato, según el abogado, se resume en que "él estaba en El Campillo cuando llegó Josefa, deciden irse a comer y regresan; Bernardo enciende el brasero y va a lavarse y es cuando sale cuando se encuentra a Laura en su casa".

"Cuenta que fue Josefa la que se lo requirió tras haberla visto entrar en la casa que ella aún presuponía del padre de Bernardo; asegura que comenzó a insultar a la joven y se inicia una discusión en la que Josefa la agrede por primera vez, la reacción de él fue darle un guantazo a su expareja para repeler la agresión; tras esto, lleva a Laura a una habitación de su vivienda que es donde entra Josefa y la golpea hasta la muerte", ha continuado el abogado.

Una vez muerta, según la defensa de Montoya, "la montan en el coche se la llevan a un paraje, la descargan y en ese momento Josefa se deshace del martillo y en el camino de la manta y el móvil".

En este sentido, ha señalado que ha aportado datos como "dónde se encontraría el martillo con el que presuntamente esa tercera persona mató a Laura y del que ésta se deshizo en un lugar próximo a donde apareció el cuerpo", así como también se habría referido a puntos de su casa en los que se podrían encontrar indicios de que su expareja estuvo allí.

Esta previsto que a partir de mañana y durante las próximas semanas se lleven a cabo distintas testificales de personas próximas o familiares.

Los hechos tuvieron lugar el 12 de diciembre de 2018 en El Campillo (Huelva), donde Laura Luelmo llevaba unos días residiendo tras incorporarse el 4 de diciembre a la plantilla del instituto Vázquez Díaz de Nerva, una localidad cercana, para hacer una sustitución en la asignatura de Plástica.

Su cuerpo apareció en un paraje próximo a la localidad campillera cinco días después de su desaparición y tan sólo un día más tarde se detenía a Bernardo Montoya, un hombre que vivía en una vivienda situada a escasos metros de la de la joven.

Tras su declaración en sede judicial, el 23 de diciembre la jueza instructora acordó su ingreso en prisión comunicada y sin fianza ingresando en un primer momento en la cárcel de Huelva para, días más tarde, por seguridad, ser trasladado hasta la de Sevilla II.

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