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Canal Sur


Irma Soriano, Ana Bella y Maite reflejan sus vidas en un episodio de “Madres”

Esta producción refleja la vida de diferentes mujeres, con la maternidad como elemento común, y cuenta en primera persona su vida diaria. El primer episodio se acerca a la vida de la presentadora Irma Soriano; de Ana Bella, fundadora de una asociación para ayudar a las víctimas de violencia de género y de Mayte, una camionera de Linares

Esta producción reflejará la vida de diferentes mujeres, con la maternidad como elemento común, y contará en primera persona su vida diaria. Cada programa abordará sorprendentes y emotivas historias en las que los espectadores se acercarán, a través de los testimonios en primera persona de tres o cuatro protagonistas, con perfiles bien diferenciados, a las múltiples y variadas formas en que afrontan su vida diaria.

No importa su edad, ni su físico, ni su origen, ni su formación. Muchas han afrontado la maternidad con valentía, algunas con dudas, otras con miedo. Hay madres emprendedoras, inconformistas con el mundo en el que deben vivir sus hijos, otras que han servido de ejemplo para las generaciones más jóvenes, quienes han tomado decisiones complejas y quienes han vivido momentos que jamás hubieran deseado.

En el primer episodio, que Canal Sur ofrece este miércoles “Madres” se acerca, en primer lugar, a la vida de Maite, una camionera de Linares (Jaén), madre de dos hijos, que tras acabar sus estudios de Psicología, se unió a la empresa familiar de transportes. Concilia su trabajo al volante con la crianza de su hija pequeña que la acompaña en la cabina del camión.

A los 48 años, Irma Soriano tuvo a su cuarto hijo. La popular presentadora hablará de cómo, en la época de su mayor éxito profesional, se perdió parte de la infancia de sus primeros hijos. Tras volver a enamorarse, decidió ser de nuevo madre pasados los 40 años.

Y también se mostrará la historia de una madre superviviente, como ella misma se define. Ana Bella vivió una auténtica pesadilla durante su matrimonio, hasta que un día decidió poner punto y final y denunció. Empezó de nada y con su tesón creó la Fundación Ana Bella que ayuda a mujeres víctimas de la violencia de género para emprender una vida digna y feliz.