El capitán y el armador del barco hundido en Sharm el Sheij, Egipto, en el que viajaban 15 submarinistas españoles están detenidos por las irregularidades que rodearon al naufragio. Los pasajeros se quejaron reiteradamente tanto del estado de la embarcación como de la actuación del capitán, que durante el naufragio no dio la voz de alarma por lo que no se puede localizar al barco hundido y además saltó del barco antes que los pasajeros.
Estos hechos han llevado a la familia del matrimonio desaparecido a denunciarle junto con el armador del barco. Las familias piden al gobierno español que abra una investigación sobre el suceso.
Las labores de rescate acabarán en las próximas horas sin rastro del barco. Los familiares esperan encontrarse con Zapatero en El cairo y pedirle que la Armada española ayude ya que posee barcos especiales para rastreo subamarino.
Ya han regresado a españa doce de los trece pasajeros españoles a los que les tocó vivir la pesadilla.
Según los relatos de los supervivientes, una vía de agua, la rapidez con la que ocurrió todo y que ni el capitán ni la tripulación hubieran dado la voz de alarma, fueron las causas principales de la tragedia.